citas





"Tenemos que desmontar la asociación entre sufrimiento y amor, acabar con la cultura del aguante femenino, poner de moda el buen trato y construir colectivamente una ética del amor que nos permita aprender a querernos bien, más y mejor"



Desmontando el amor romántico:
http://haikita.blogspot.com/2015/02/desmontando-san-valentin.html



Desmontando el amor romántico: 
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Desmontando el amor romántico: 
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Mi propuesta es que visibilicemos otro tipo de uniones y de ritos nupciales, que ampliemos nuestros círculos afectivos, que sustituyamos la desconfianza por el apoyo mutuo, que celebremos las uniones solidarias y trabajemos unidos por los objetivos comunes.

Tenemos que dar más tiempo y espacio al amor, porque una de las cosas que más merecen la pena en nuestras cortas y precarias historias es poder disfrutar de la vida con la gente que queremos.

Para poder estar bien y construir una sociedad más amorosa es necesario dejar a un lado los miedos que nos mantienen enjaulados y separados, los intereses individualistas, y las etiquetas que nos discriminan. Se trata de aprender a convivir en paz con los demás.

Se trata de aprender a querernos más y mejor.

Para así poder celebrarlo más, y mejor. 
















"A mí me impresiona que el amor pueda ser un pecado o un delito, y que tengas que pagar con tu vida los amores clandestinos. En Costa Rica hay lugares donde cuelgan carteles que dicen: “Se prohíben las escenas amorosas”. No se prohíbe el uso de armas, ni las peleas, la violencia contra los animales. No se prohíbe contaminar o destrozar la naturaleza. Se prohíben las escenas amorosas.

Pienso en todos los amores clandestinos que han de luchar día a día contra el miedo a ser descubiertos, como el amor entre una paya y un gitano. Pienso en los amantes presidiarios que no pueden estar juntos, en los tríos que no pueden disfrutar de la vida unidos, en hombres y mujeres atados de por vida a un matrimonio espantoso sin posibilidad de poder vivir su amor con otra persona. Y se me parte el corazón.

Pienso también en la violencia homofóbica de países como Rusia en los que amar a alguien de tu mismo sexo/género es sinónimo de peligro de cárcel o de muerte. Y me maravilla que a pesar de tanto odio homofóbico, tanta violencia racista o clasista, tanta represión y tanto dolor, la gente se ama".









“Cenicienta estaba harta de limpiar la chimenea y de los malos tratos de su madrastra y hermanastras. Un buen día se puso a estudiar, salió de casa, buscó trabajo, alquiló una casa con tres amigas, salía y entraba libremente, y estaba muy feliz con su nueva vida”…

entonces quizás yo hubiera pensado de pequeñita que no hacía falta un príncipe azul. Que una puede buscarse la vida sin necesidad de aferrarse a alguien, y que de ese modo es más fácil construir relaciones bonitas".

Bodas Diversas y Amores Queer: 








A pesar de tanto odio homofóbico, tanta violencia racista o clasista, tanta represión y tanto dolor, la gente se ama. La gente se quiere, es inevitable. A pesar de las tradiciones impuestas, de las normas y las prohibiciones, de los mandamientos morales o religiosos, la gente se enamora. No hay cura, legislador, policía, soldado, juez o psiquiatra que pueda evitarlo.

Coral Herrera Gómez






Todo nuestro recorrido vital se trastoca al enamorarnos. Y si bien enamorarse es una pequeña revolución personal porque nos abre otras posibilidades vitales, el romanticismo patriarcal es también el espacio en el que nos aprisionamos mujeres y hombres. Porque está cargado de promesas que nos frustran, de prohibiciones que nos sujetan, de divisiones imaginarias que nos separan, y de otras cuestiones culturales que tienen mucho que ver con nuestro sistema económico y político. Por ejemplo, los celos, el exceso de apego, los miedos ancestrales al abandono, las relaciones de dependencia, o la euforia que nos hace sentir el sentimiento de posesión sobre otras personas.

Por mucho que luchemos para liberarnos de estas estructuras, creo que aún tienen que pasar siglos para que nuestros corazones y nuestro deseo se abran más allá de las imposiciones del patriarcado y del capitalismo.

Hay días en que pienso que lo lograremos, y hay días en los que me parece una tarea titánica, y hasta cierto punto, utópica. Y ya se sabe que si algo bueno tienen las utopías es que nos sirven para caminar hacia metas que pueden pasar de ser imposibles a ser posibles.

Coral Herrera Gómez









Para transformar o mejorar el mundo que habitamos hay que tratar políticamente el tema del amor y crear redes de afecto más allá del dúo. Hay que deconstruir y repensar el amor para mejorar nuestras relaciones laborales, vecinales, sentimentales, para poder crear relaciones más igualitarias y diversas, para mejorar la convivencia entre los pueblos. Solo a través del amor colectivo es como podremos articular políticamente el cambio. Confiando en la gente, interaccionando en las calles, tejiendo redes de solidaridad y cooperación. Trabajando unidos para construir una sociedad equitativa, horizontal, y más amorosa.
Se trata, entonces, de dar más espacio al amor en nuestras vidas, y de aprender a querernos bien, y querernos mucho. Que falta nos hace.








“El problema del amor romántico es que lo tratamos como si fuera un tema personal, como si fuese un problema individual, como si no tuviese unas implicaciones sociales, políticas o económicas. Pero las tiene: lo personal es político y el romanticismo de nuestra cultura es patriarcal. Por eso para lograr eliminar las dependencias afectivas y para llegar a la igualdad real entre hombres y mujeres hay que deconstruir los mitos románticos y probar nuevas formas de relacionarnos, más libres e igualitarias.” 



"Después de la revolución sexual de los 70 necesitamos una revolución emocional. Hay que despatriarcalizar de una vez por todas el deseo, y con él nuestras emociones, sentimientos y afectos. Es necesario liberarnos de los miedos y las necesidades impuestas para poder invisibilizar lo que permanece invisible, para poder mostrar lo que siempre ocultamos, para que la gente pueda salir de sus armarios y pueda construir relaciones más sanas e igualitarias. Es una tarea ardua, pues todos y todas tenemos interiorizadas las normas sobre lo que es correcto e incorrecto, lo que se ha de exhibir y lo que se ha de ocultar, y esas normas están insertas en nuestro inconsciente, en nuestro consciente, en nuestras emociones, en nuestros discursos”.
http://haikita.blogspot.com/2013/05/la-construccion-sociocultural-del-deseo.html


"Las leyes contra la violencia de género han de ir acompañadas de un cambio en nuestras estructuras emocionales y sentimentales. Para que ello sea posible, tenemos que cambiar nuestra cultura y promover otros modelos amorosos que no estén basados en luchas de poder para dominarnos o someternos. Otros modelos femeninos y masculinos que no estén basados en la fragilidad de unas y la brutalidad de otros". 



"El queer es una apuesta por explorar las fronteras y destrozar las dicotomías del pensamiento binario y jerárquico de nuestras sociedades occidentales. Es también una herramienta de análisis multidisciplinar en el área de las ciencias sociales y las filosofías, y una prolongación de las luchas feministas que pretende acabar con la rígida división de roles y con los estereotipos que determinan la construcción de las identidades de género. Lo interesante de esta herramienta es que es un proceso no acabado, que está ahora entre nosotras, que es puro presente, y que está abierta a acoger todas las reflexiones que cuestionan el orden patriarcal y capitalista". Coral Herrera Gómez
http://haikita.blogspot.com/2013/04/ser-queer.html






"Los feminismos no quieren imponer un matriarcado basado en la violencia contra el hombre, como ha sido el patriarcado hasta ahora. No desean dejarlos sin voto, ni violarlos en las guerras, ni mutilar sus genitales en pro de una tradición cultural, ni confinarlos en el ámbito doméstico, ni quiere matarlos por adulterio. Los feminismos no pretenden que los hombres sean propiedad de sus madres y luego de sus mujeres, ni desea que los hombres cobren salarios más reducidos, ni tampoco querría desterrarlos de las cúpulas de poder mediático, empresarial y político. No quiere traficar con cuerpos masculinos para el disfrute de los femeninos, ni desea que los niños varones estén desnutridos o abandonados en orfanatos, ni, por supuesto, promovería 
su marginación social o económica. Tampoco vetarían el acceso a la escuela a los niños varones, ni les prohibirían el acceso a la Sanidad y la Universidad. 

Comprendan que eso es una locura que no promueven los feminismos, que han luchado siempre por la igualdad entre mujeres y hombres". 





“En lugar de buscar nuevas formas de clasificación, tenemos que lograr ir más allá de las etiquetas y buscar en la indefinición todas las posibilidades que se nos ofrecen cuando salimos del mundo bicolor pensado en dos dimensiones”
http://haikita.blogspot.com/2011/08/el-futuro-es-queer.html





La división tradicional de roles no es solo una característica de las parejas heterosexuales. También las parejas no heterosexuales dividen los roles y reproducen los mismos esquemas patriarcales para relacionarse. Esto quiere decir que tu grado de machismo no depende tanto del género ni de la orientación sexual. Más bien depende de lo interiorizado que tenga una el patriarcado, a nivel consciente e inconsciente.

No nos salvamos del virus patriarcal ni las feministas ni las punkis ni las hippies ni las comunistas ni las ecologistas ni las lesbianas ni las bisexuales ni las activistas sociales. Tenemos todos y todas ahí inserto el patriarcado en nuestras venas, por los cuentos que nos contaron desde pequeñitas. 


Coral Herrera Gómez






 "La alegría es transformadora y revolucionaria, la tristeza es egocéntrica e individualista. Por eso no nos sirve más que para meternos en agujeros negros de derrotismo y victimización. En cambio la alegría de vivir es contagiosa y puede colectivizarse, y sirve para algo: para juntarse a bailar, a cantar, a organizarse, a construir, a luchar".  Coral Herrera Gómez






"Necesitamos hablar de emociones y sentimientos: en la cama, en familia, en las escuelas, con los amigos/as, en los congresos, en las universidades, en las asambleas políticas, en los movimientos sociales. Mientras nos liberamos de las estructuras sentimentales antiguas, de las imposiciones externas y las represiones internas, atrevámosnos a inventar relaciones más amorosas, diversas y solidarias en el camino. El reto es crear redes de afecto y ayuda mutua en las que todos y todas podamos aprender a disfrutar de la vida, en la medida de lo posible".


"Es esencial trabajar en red, ayudarnos las unas a las otras, intercambiar información, convocar protestas internacionales, visibilizar en mayor medida nuestro trabajo, abrirnos a trabajar con los hombres feministas, con los y las kuir, con todos los movimientos sociales que luchan por un mundo mejor. La red es el futuro porque nos conecta a tod@s incluso en los países más represivos. Porque la desigualdad es un fenómeno global en casi todas las culturas del planeta, la lucha y su eliminación tienen que ser globales también".


"El queer es una apuesta por explorar las fronteras y destrozar las dicotomías del pensamiento binario y jerárquico de nuestras sociedades occidentales. Es también una herramienta de análisis multidisciplinar en el área de las ciencias sociales y las filosofías, y una prolongación de las luchas feministas que pretende acabar con la rígida división de roles y con los estereotipos que determinan la construcción de las identidades de género. Lo interesante de esta herramienta es que es un proceso no acabado, que está ahora entre nosotras, que es puro presente, y que está abierta a acoger todas las reflexiones que cuestionan el orden patriarcal y capitalista". 
http://haikita.blogspot.com/2013/04/ser-queer.html

  
Día de San Valentín: “Si se trata de celebrar, celebremos que estamos viv@s y nos queremos, y expandamos el cariño más allá de la pareja, que falta nos haría un poquito de amor a la comunidad en la que vivimos. Hay mucho odio de fondo invisibilizado por los corazones rojos que inundan los escaparates; mucha desconfianza entre la gente, entre las clases sociales, las razas, los vecinos del barrio. Si dejásemos de pensar en salvaciones individualistas, y expandiésemos el amor a la gente que nos rodea, el mundo sería mejor”.



“Reniego de la dicotomía entre colonizadores/colonizados. Todos y todas estamos colonizadas: por el capitalismo, por el patriarcado, por las necesidades ficticias que nos creamos. Pero nos creemos que unos pueblos son los malos y otros son los buenos, cuando estamos hablando de las cúpulas de poder que pactan con otras cúpulas de poder, y nos joden a todos”.



“Lo bueno de la crisis de la masculinidad hegemónica es la cantidad de puertas que ha abierto a otras masculinidades. Desde entonces hasta hoy, no sólo se han multiplicado los estudios sobre el tema; también se ha desarrollado todo un movimiento social y político que está sacudiendo los cimientos del patriarcado en muchos países. Son los hombres igualitarios, que están reflexionando sobre esta crisis masculina y se han sumado a la lucha por la igualdad, desde la academia y desde el trabajo de calle”.



“Es urgente trabajar con hombres (prevención y tratamiento) y proteger a las mujeres y a sus hijos/as. Debemos empoderar a las mujeres, pero debemos trabajar también con los hombres, si no toda lucha será en vano. Es necesario promover las políticas públicas para que tengan un enfoque de género integral, y es necesario que los medios ayuden a generar un rechazo generalizado hacia esta forma de terror instalado en tantos hogares del mundo. Es urgente, pues,  un cambio social y cultural , económico y sentimental. El amor no puede estar basado en la propiedad privada, y la violencia no puede ser una herramienta para solucionar problemas”. 


"Las mujeres que sí gozan de derechos y libertades también se ven atrapadas en sus relaciones sentimentales. Mujeres pobres y analfabetas, mujeres ricas y cultivadas: la dependencia emocional femenina no distingue entre clases sociales, etnias, religiones, edad u orientación sexual. Son muchas en todo el planeta las mujeres que se someten a la tiranía del “aguante por amor”. El amor romántico es, en este sentido, una herramienta de control social, y también un anestesiante. Nos lo venden como una utopía alcanzable que solo sirve para sostener la desigualdad y perpetuar las relaciones de poder".






"“Por amor” aguantamos insultos, violencia, desprecio. Somos capaces de humillarnos “por amor”, y a la vez de presumir de nuestra intensa capacidad de amar. “Por amor” nos sacrificamos, nos dejamos anular, perdemos nuestra libertad, perdemos nuestras redes sociales y afectivas. “Por amor” abandonamos nuestros sueños y metas, “por amor” competimos con otras mujeres y nos enemistamos para siempre, “por amor” lo dejamos todo… Por eso este “amor” no es amor. Es dependencia, es necesidad, es miedo a la soledad, es masoquismo, es fantasía mitificada, pero no es amor".


"En contra de la estereotipada imagen que muestra a las mujeres como malas compañeras de trabajo (envidiosas, competitivas, autoritarias y chismosas), la realidad es que se nos da muy bien coordinar en red y trabajar en equipo. Cuando hay hambre las mujeres hacemos ollas comunales en las que cada una aporta lo que puede para que coma todo el pueblo, cuidamos de los bebés de nuestras amigas y hermanas, compartimos saberes y recursos, nos enseñamos unas a otras, nos apoyamos y nos organizamos contra las guerras y la violencia, por la tierra y el agua, por el derecho a la maternidad libre, por el derecho a tener salarios dignos, por el derecho a votar, a la libertad de movimientos, a la ciudadanía plena".




 "En un mundo donde utilizamos la fuerza para imponer mandatos y controlar a la gente, donde ensalzamos la venganza como mecanismo para gestionar el dolor, donde utilizamos el castigo para corregir desviaciones y la pena de muerte para reconfortar a los agraviados, se hace necesario más que nunca que aprendamos a querernos bien. Es vital que entendamos que el amor ha de estar basado en el buen trato y en la igualdad. Pero no solo hacia el cónyuge, sino hacia la sociedad entera. Es fundamental establecer relaciones igualitarias, basadas en la cooperación y la solidaridad, en las que las diferencias sirvan para enriquecernos mutuamente, no para someternos unos a otros".


"Creo que el futuro es queer, y creo que su propuesta teórica y política de transgenerizar la realidad, ir más allá del género, puede salvarnos no sólo de las jerarquías de género, sino también de otro tipo de categorías que, más que unirnos, nos desunen".



Otras citas:



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